
En lengua española existe una expresión acuñada que dice "menos da una piedra", el humano que despierta su sensibilidad entumecida hacia el medio natural pronto capta que este refrán o frase refleja la ignorancia del humano moderno sobre el poder y la importancia de las piedras.
De entrada todos salimos de las piedras porque en nuestro mundo al comienzo solo había roca y llevó su tiempo convertir la roca en polvo y sacar la tierra. Asi que al principio todo era piedra primero caliente y luego enfriada. Las piedras son pues nuestros más remotos antepasados.
Las piedras son los testigos más antiguos que tenemos de la historia vivida. Cada piedra tiene su historia particular que está indicada en sus roces, desprendimientos, rayas, picos, etc..; las piedras son tambien una medicina desconocida o escasísimamente usada. Ellas absorben nuestras pesadeces energéticas y por tanto tienen el poder de reducir o anular nuestras enfermedades o malestares. Dice un proverbio de los médicos indígenas andantes del altiplano andino (kallawayas) que "nadie puede gozar de buena salud si no da de comer a la montaña" y verdad dicen porque ir a la montaña ya entregar comida porque estamos repletitos de cargas emocionales que la piedra engulle con mucho gusto y facilidad. Dificil de creer ¿verdad?.
En resumen que deberíamos introducir cambios en estas expresiones y decir en vez de "menos da una piedra" "practica la generosidad de las piedras" que es dar sin que se note, algo muy aristocrático y nada común entre nosotros.

